Elia Rodríguez García-Patrón.
Elia Rodríguez García-Patrón.

Apoyos a los 15 encausados de Rebelión Científica por la acción ante el Congreso

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21 Meses y responsabilidad civil

Denunciar la falta de acción de los gobiernos ante la gravísima transformación a la que hemos empujado al sistema Tierra no es delito si la denuncia, al igual que el decir de muchos de los que nos gobiernan, no pasa de la mera verborrea.

Sin embargo, si la denuncia va acompañada de la protesta; si la protesta es no violenta; si además va de la mano de una performance cuyo único objetivo es llamar más poderosamente la atención sobre la gravedad de la transformación del único sistema que nos garantiza la vida; si en la performance utilizas agua tintada con zumo de remolacha —¡zumo de remolacha!— que, enfundado en tu bata blanca de científico loco, arrojas contra la pared mientras subes por la escalinata del Congreso de los Diputados al tiempo que otros despliegan una pancarta en la que se lee “ALERTA ROJA, ESCUCHAD A LA CIENCIA”; si en ese momento la policía te grita y tu respuesta es sentarte en el suelo esperando, sólo esperando; si, en resumen, en esto consiste la protesta que acompaña a tu denuncia, entonces es seguro que, aunque se pida perdón por ello, la denuncia se catalogará en la Memoria de la Fiscalía General del Estado como delito de terrorismo y en juicio la misma fiscalía pedirá 21 meses de cárcel para quienes hayan participado en ella.

Pepe Campana
Pepe Campana
Así ha ocurrido a raíz de la protesta que en abril de 2022 llevaron a cabo un grupo de activistas de Rebelión Científica con el fin de denunciar la falta de acción frente al caos climático en el que estamos inmersos, entre ellos el respetado filósofo y poeta Jorge Riechmann, el actual diputado en las Corts valencianas Juan Bordera o nuestra compañera del Consejo de la revista 15/15\15 Belén Díaz Collante. Pero no es por terrorismo que se les encausa. Tampoco por protestar —no es correcto condenar a nadie por ejercer un derecho reconocido en nuestra Constitución—. Se les encausa por haber atentado contra el patrimonio histórico. ¡Con zumo de remolacha! ¿Qué otro argumento utilizar para justificar un escarmiento tan necesario? Reclamar un cambio de paradigma que trastoca las prioridades en las que sustentamos nuestra existencia no justifica, a ojos de la fiscalía, manchar las paredes del Congreso con agua con tintura biodegradable.

Visto así, de poco importa que vayamos hacia el desastre climático; que a las olas de calor le sigan periodos de sequía extrema; que allí donde llueve lo haga de forma torrencial generando inundaciones y riadas; que esté comprometida la estabilidad de los diferentes ecosistemas; que la pérdida de biodiversidad ponga en riesgo nuestra propia continuidad como especie. “Vamos camino de un calentamiento global de más del doble del límite de 1,5 ºC acordado en París —decía António Guterres hace algo más de un año—. Algunos líderes gubernamentales y empresariales dicen una cosa, pero hacen otra. En pocas palabras, mienten. Y los resultados serán catastróficos. Estamos ante una emergencia climática.”

Acto de la Rebelión Científica ante el Congreso de los Diputados.
Foto: Rodrigo Mínguez.
Mienten. Pero eso no es delito. El delito es advertir de una alerta roja y pedir que se escuche a la ciencia. Por eso se castiga con 21 meses de cárcel y al pago de responsabilidad civil al Estado y al Ayuntamiento de Madrid, se lanza un claro aviso a protestantes para evitar que se repita tamaña tropelía y se consigue desviar la atención de la ciudadanía, no vaya esta a pensar que hay líderes gubernamentales y empresariales que dicen una cosa, pero hacen otra.

Mas no será a nosotros a quienes vayan a engañar. Conscientes de la gravedad del caos climático y de sus consecuencias, desde nuestra revista no sólo nos solidarizamos con las 15 personas encausadas (los 15 de la remolacha), sino que consideramos injustificada la solicitud de su enjuiciamiento y las penas solicitadas; valoramos que la acusación cursada por la fiscalía constituye un paso más hacia la criminalización de la protesta climática, pacífica y no violenta; y exigimos que se retiren las acusaciones y se proceda al cierre de los correspondientes procesos penales.

Relación de otros comunicados y textos de apoyo y solidaridad recibidos hasta la fecha:

Elia Rodríguez.
Elia Rodríguez.
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7 Comments

  1. Es una vergüenza llevar a juicio a estas personas por denunciar algo tan evidente y peligroso para la humanidad

  2. Yo también exijo que se retiren las acusaciones y se cierren los correspondientes procesos penales

    Hay que reconocerles el compromiso para con el sistema Tierra a todos los que actuaron echando zumo de remolacha a las paredes del Congreso.

    Falta el nuestro, nuestro compromiso y solidaridad. Tal vez deberíamos echar zumo de zanahoria sobre los muros de nuestra vivienda…

    La Emergencia Climática está aquí, que no nos engañen

  3. Es una tremenda injusticia y una cortedad mental, tan si quiera, acusar a estos altruistas por luchar por intentar salvar a los humanos de su autodestrucción. Dicen que los humanos no tenemos solución y estos jueces y fiscales les dan la razón. Es que no son capaces de ver la realidad que nos rodea ? es que necesitan mas olas de calor y mas sequias y huracanes para entender lo que esta pasando?, parece el mundo al revés el dueño de una compañía del petróleo contaminante preside la cop28 y los luchadores ecologistas por un mundo mas limpio los quieren enviar a prision, Un vergüenza para nuestro sistema judicial y nuestra sociedad

  4. Tras la gravísima situación ecosocial a nivel mundial, considerar la desobediencia civil como un delito de terrorismo, solo provoca un nudo en la garganta.

    Si hubiera estado en Madrid ese día, habría sido una de ell@s, por lo que merezco la misma pena. ¿Cómo puedo ser hoy la 16 “de la remolacha”? ¿Alguien más se adhiere al grupo?

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