¿Por qué el cohete de las renovables no ha podido despegar?

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(Publicado originalmente en el blog del autor, traducido por Moisès Casado, revisado por Manuel Casal Lodeiro.)

En el futuro las energías renovables serán cada vez más importantes, pero hasta ahora el cohete renovable no ha logrado salir de la plataforma de lanzamiento.

Los defensores de las diferentes fuentes energéticas suelen basar sus esfuerzos de promoción en el precio. En estos días, escuchamos cómo el precio de las energías renovables está cayendo y que pronto puede ser más barato que todas las formas de energía competidoras.

“La energía solar fotovoltaica y la energía eólica terrestre de nueva construcción son ahora las fuentes más baratas de generación para al menos dos tercios de la población mundial”. —-Bloomberg NEF

En 1954 nos dijeron que la energía nuclear pronto sería demasiado barata como para molestarnos en medirla. Pero aquello no salió bien.

Si las energías renovables son tan baratas, ¿por qué la energía solar y eólica representan solo una pequeña fracción del uso de la energía?

Las energías renovables —solar y eólica [NdE: el autor deja fuera hidroeléctrica, geotérmica y otras]— representan actualmente solo el 4% del uso de energía en los Estados Unidos y se espera que sólo lleguen al 12% en 2050 según las últimas previsiones de la EIA (Fig. 1). Como todas las previsiones, probablemente sea errónea, pero refleja el pensamiento actual basado en el precio, la disponibilidad y las tasas de adopción por parte de la población. Duplica las renovables para 2050 y aun así sigue sin ser la historia de éxito que cuentan sus promotores.

Figura 1. Se espera que las fuentes de energía renovable representen el 12% del uso de energía en los EE. UU. en 2050. Fuente: EIA AEO 2020 y Labyrinth Consulting Services, Inc.
Figura 1. Se espera que las fuentes de energía renovable representen el 12% del uso de energía en los EE. UU. en 2050. Fuente: EIA AEO 2020 y Labyrinth Consulting Services, Inc.

Precio ≠ Coste ≠ Valor

Parte de la divergencia es debida a que la mayoría de los analistas utilizan incorrectamente el precio, el coste y el valor de manera intercambiable.

El precio es lo que pago como consumidor. El coste es lo que el proveedor paga para producir el producto. El valor es lo que el producto crea para el consumidor y la sociedad.

En el caso del petróleo, el precio es ahora [mayo de 2020] de unos 24 dólares por barril. El coste es de unos 65 dólares.

Un barril de petróleo contiene ~ 4,5 años de trabajo humano en megavatios hora, julios o cualquier unidad que prefiera. El valor aproximado es de 117.000 dólares usando el ingreso promedio en los Estados Unidos de 26.000 dólares anuales. El petróleo tiene mayor densidad de energía que cualquiera de las fuentes disponibles en la actualidad.

Y ese es el problema con las energías renovables. Tienen una densidad de energía mucho menor, por lo que nunca pueden proporcionar el mismo valor, independientemente de su precio o su coste. La única manera de satisfacer las necesidades energéticas actuales con renovables es ampliar enormemente el número de unidades —paneles solares o turbinas eólicas— que proporcionan la energía. Proporcionar más energía saliente requiere más energía entrante: física bastante básica. Eso, a su vez, crea más emisiones y frustra el propósito de una energía más limpia.

Pedro Prieto es uno de los principales expertos mundiales en energía renovable y es el autor de Spain’s Photovoltaic Revolution. En una reciente conversación por correo electrónico, escribió lo siguiente:

Si las energías renovables ya han alcanzado la paridad de red y ahora son tan baratas, ¿por qué no se han apoderado masivamente, no sólo de las redes eléctricas, sino de todas las demás funciones de la economía mundial? Es hora de que los incondicionales promotores pro-renovables hagan un acto de contrición y empiecen a admitir que tal vez se les escapó el elefante en la habitación (almacenamiento masivo, intermitencia, y otros costos energéticos relacionados y sine qua non de la sociedad) en sus cálculos de EROI y LCOE. El cohete de la energía renovable lleva ya muchos años en la plataforma de lanzamiento, rugiendo y expulsando muchos gases a través de sus toberas, pero no ha sido capaz de despegar, incapaz de elevarse. Quizás es porque tenía colgado de él ese gran elefante que muchos expertos pasaron por alto o ignoraron durante tanto tiempo.

La creencia popular de que el mundo puede funcionar al 100% con energía renovable parece estar muy lejos en el futuro, según la figura 1. No importa cuánto queramos pasar de la energía fósil a la renovable, no es factible pasar del 4% al 50% en un tiempo menor a varias décadas, mucho menos al 100%.

Un futuro 100% renovable significa un mundo más pobre

Una economía 100% renovable es un concepto correcto solo en el caso de que estemos dispuestos a aceptar un nivel de vida más bajo y una población mucho menor que la actual.

Los humanos nunca han pasado de una fuente de energía de mayor densidad a una de menor densidad. Un mundo de energías renovables tendría una economía más pequeña y menos productiva debido a la menor densidad energética de su fuentes primarias.

Soy un defensor de la energía solar y eólica, y.me tomo el cambio climático muy en serio. Sin embargo, es fundamental que la gente sepa la verdad: el mundo será mucho más pobre cuando se abandone la energía fósil.

Muchos creen que la crisis del coronavirus acelerará la transición a las energías renovables. Yo creo que ocurrirá lo contrario. Como escribí el mes pasado: “Un mundo en depresión económica se pasará por defecto a los combustibles más baratos y productivos. El petróleo será barato y abundante durante mucho tiempo. Habrá poco dinero o ganas para realizar los cambios masivos de equipos que requieren las fuentes renovables. El cambio climático no será una prioridad en la conciencia de las personas que estarán luchando simplemente por sobrevivir”.

Los humanos se auto-organizarán en torno a la energía como siempre lo hemos hecho. Es imposible para los humanos elegir una fuente de energía que viole el imperativo genético de expandirse como especie. Cuando eso suceda, será impuesto por circunstancias que harán de la supervivencia un imperativo mayor que el crecimiento.

El coronavirus es un paso sustancial en esa dirección pero es tan solo un preludio. Es poco probable que la economía se recupere totalmente del daño económico que ya ha sufrido. Si la apertura prematura de la economía resulta en otro período de cuarentena, el daño será mayor.

Los efectos de este virus se reconocerán con el tiempo como un cambio fundamental y doloroso en el curso de la historia de la Humanidad. El resultado de la transición a un futuro de energías 100% renovables será, en comparación, traumático.

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Geólogo con más de 40 años de experiencia en los sectores del petróleo y del gas, y experto en el área de los esquistos en los EE. UU. Trabaja de consultor de inversiones en la industria del petróleo y para varias empresas petrolíferas. Es asiduo conferenciante sobre cuestiones energéticas, sobre las que también ha participado como experto en entrevistas para medios de comunicación como CBS, CNBC, CNN, CBC, Platt’s Energy Week, BNN, Bloomberg, Platt’s, The Financial Times, The Wall Street Journal, Rolling Stone y The New York Times. Es editor asociado del American Association of Petroleum Geologists Bulletin y forma o ha formado parte de la directiva de organizaciones como ASPO (Association for the Study of Peak Oil), The Houston Geological Society y The Society of Independent Professional Earth Scientists. También es licenciado en historia de Oriente Medio.

1 Comment

  1. Porque las renovables y el capitalismo no se llevan, los ritmos del capitalismo son más rápidos que los que ofrecen la “naturalidad” de estas energías. Aquí esta mi respuesta.

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