Reconectamos

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2019-06-07

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El calor del mediodía era extrañamente persistente, pese a que en el horizonte se dibujaban, redibujaban y parecieran bullir las nubes pomposas de tormenta.

—Siempre, antes de tormenta, es cuando más calor hace, el sol parece que muerde —el buen hombre, ávido de conversación, lo soltó a modo de saludo en cuanto oyó la campana de la puerta.
—Aaay, viejo Teo, siempre tan pendiente del tiempo. Lloverá, sin duda tiene que llover. Ya tengo el algibe listo para su primer abril.
—¿Cómo? ¿Conseguiste reparar la grieta y que no pierda?
—Ya no pierde ni lo del rocio y todo gracias al trastete que rescataste. Por cierto, ¿aún funciona?.
—¿Aún funciona, aún funciona…? —respondió con gran sorna—. Mucho que os cachondeáis pero bien que viene para daros las ideas o quitároslas… Ya sabes: subes, quitas los toldos… hoy no hará falta que quites más de dos o tres… la bateria conéctala antes y, a la que bajes, ya habrá iniciado.
—Teo, ¿de verdad me lo vas a repetir cada vez que venga? —le pregunté inclinándome y acercándome a su mesa para coger una pequeña llave fija.
—Cada vez que vengas… y cada vez que me lo preguntes. Como también te diré que la conexión a internet la puedes realizar en las ventanas y los horarios del cuadrante. De todas formas, los correos y solicitudes de información las puedes guardar en la bandeja de conexiones delay a la espera de respuesta. Por favor, no más de 2 megabytes en cada sesión. Muchas gracias.
—Eres único, como tu cachivache conectatots.
—Ya sabes que no es único, es solo uno más de los 256.000 que pudimos construir y que orgullosamente mantenemos plenamente operativos durante más de 40 años.
—41, en realidad ya ya son 41. Hoy cumplimos 41 años después de la primera conexión del 15 de Septiembre del 2030 con 256.002 unidades. Nuestra unidad es la número 239,032: Estivella-Morvedre 2 Valencia —interrumpió sin pausa alguien desde el fondo de la estancia.

La voz que sonó era la de un joven encorvado que estaba ordenando una serie de unidades de cinta. En una de ellas se leia entre otras lineas: “Conversaciones del grupo FB colapso, foro crashoil y otros”…

—Muchacho Isma, ya se me hacia raro no verte por aquí —le dije girándome con cuidado para no mirarlo demasiado directamente, pues sabia que eso le incomodaba.
—Sí, claro, Celio, Sí aquí, estoy o sí, si no estoy aquí estoy, estoy en… casa, aunque como en casa no se está en ningún sitio, ¿no? —dijo acariciando lentamente todo el perfil de la bobina.

El nítido autismo de Ismael era incluso cautivador cuando lo escuchabas tranquilo y sereno; era un chico que desprendia un amor casi distraido. No se podia sino amar de la forma más tierna a ese joven y era sorprendente lo muchísimo que habia progresado. Aun así, el mundo entre él y tú iba, venía y de tanto en tanto te dejaba ver pequeños destellos de su particular realidad. Alguien que no le quisiera o que sintiera incluso cierto reparo en su particularidad, jamás habria entendido lo que pretendia decir y es que, para él, aquel era su hogar.

Un hogar para él y para muchas de las cosas que supimos, quisimos o simplemente pudimos rescatar entre toda la marea de más absoluta de basura, adicciones de todo tipo, dilapidaciones de tiempo vital absurda, entre todo aquello con lo que había que tener sumo cuidado. Pues antaño era horriblemente fácil perder una hora e incluso un día entero si quedabas entrampado con una serie, un juego, un laberinto… del que tu cerebro era incapaz de escapar hasta su total resolución. Pero, entre todo aquello, había lugares de la Web realmente interesantes, útiles, necesarios. Informaciones, ingenios, verdaderos tratados de herbología o agricultura regenerativa, lugares en los que el pensamiento y la crítica fundamentada, sopesada se daban con gran corrección y —lo que era mejor— lugares donde se llegaron a puntos de encuentro constructivos y a iniciar determinadas acciones.

Una de aquellas acciones provino de una idea brillante, costosa pero brillante. Además fue una idea que transcurrió y fraguó durante los años inmediatos al colapso más abrupto, un tiempo en el que acometer semejante esfuerzo y dedicación a algo que casi rozaba la locura. Un sistema resiliente, replicable y altamente reparable de internet satelital básico y de consumo eléctrico estabilizado. Esto queria decir que estaba sujeto a un tipo de energía que a su vez requería de elementos muy sencillos y resilientes.

Entre los archivos que se podian consultar en estos ordenadores comunales, con cómodas butacas y hasta seis plazas de usuarios simultáneos, se encontraban —por supuesto— los que explicaban cómo se podia contruir una unidad y su sistema de alimentación, qué componentes eran necesarios y —siempre ante todo— una advertencia que aparecia en el mensaje de inicio y bienvenida.

Antes de constuir o usar cualquier unidad MSX considérelo bien, Piense que la cantidad de recursos y requerimientos para su comunidad van a ser importantes. Dele un uso constructivo, colaborativo, creativo. Sepan que tarde o temprano los usuarios dejarán de estar activos. Sepa que la información aquí volcada puede —y de hecho lo hará— desaparecer en cualquier momento. Recuerde que está pasando tiempo de vida en frente a una pantalla.

—¿Necesitarás imprimir algo? —me inquirió Teodoro mientras clicaba en el “visto bueno” de la pantalla.
—No, gracias. Solo quiero ver unos planos y apuntarme unas datos para el compresor helicoidal. Estamos a punto de hacer una fundición nueva para un juego de aspas y quiero ver unas medidas que no apunté bien.
—¡Cómo me chifláis los ingelocos! Pero la bici me la tienes lista para el viernes, ¿verdad?
—¿Tu bici? Pero ¿tú tienes bici? —le dije mientras accedía a una de las últimas consultas hasta que parpadeó un requerimiento de cambio de cinta.
—Jajá, qué gracioso. Sabes perfectamente cuál es mi bicicleta.
—Lo sé tan bien que hasta he venido en ella; la tienes fuera lista y dispuesta —le dije señalando por detrás de mi espalda en dirección a la puerta—. Ya verás qué maravilla son las últimas cubiertas de caucho de Guayule. Los chicos de la fragua han bordado la receta esta vez. Además creo que ya están usando cáñamo en lugar de nylon. ¡Una virguería!
—Jejé, ¡cáñamo! Ya te diré yo lo que haremos con el cáñamo este verano en la playa…
—¿Ya te han germinado?
—Las primeras nenitas han amanecido esta mañana, con sus ténues cotiledones, tiernos y suaves —dijo Teo de forma casi maternal y, de pronto, interrumpió Ismael.
—Te he puesto la bobina 6 Low tech —me dijo Ismael al oído, a lo que le respondí un sonoro pero susurrante “Graciashh Ishmaa” y se fue contento con mi comica forma de agradecerle su labor.
—Ya sabes que con tres me apaño —continué.
—Apuntado queda. ¿Querrás semillas?
—Sí, unas pocas, sí… Discúlpame, es que esto ya está…

En ese momento ya me habia zambullido de lleno en la página de inicio y antes de empezar a descargar el plano que necesitaba, parpadeó inesperadamente la bandeja de entrada. Un único mensaje que no debería haber entrado, pues la ventana de conexión aquel dia en aquella franja era de apenas 2 minutos y no merecia la pena conectar el equipo para procesar las comunicaciones. Aun así, entró. Un poco extrañado, lo miré y decidí abrirlo.

Unidad 256.003 Carcaboso-Cáceres 3 Operativa . Mensaje de prueba final. Por favor confirmen y envien posibles fuentes. Gracias y que tengais un bonito día.

En cuanto leí el mensaje sentí de inmediato que ya no estaba solo. En la butaca de enfrente tecleaba ya frenéticamente Ismael. Me levanté y miré su pantalla.

Bienhallado Carcaboso-Cáceres 3. Aqui Estivella-Morvedre 2. Os remitimos de inmediato la librería primaria de fuentes y disponibilidades. Todo un placer y nos vemos en la conexión oficial de esta noche.

En cuanto mandó el mensaje, apareció el check de enviado-recibido-leido y confirmado. La conexión mínima y que, en principio, iba a ser desatendida, se aprovechó al 100% Saltó entonces el muchacho ensimismado diciendo para sí mismo —y a la vez para nosotros— mientras nos miraba de reojo.

Carcaboso-Cáceres 3. Son ellos, son ellos. Carcaboso-Cáceres 3
—¿Qué pasa? Hay nuevas conexiones todos los dias —pregunté extrañado.
—Ya no son tan abundantes como al principio y, de hecho, se han perdido algunas. Pero es que a Carcaboso les mandamos una placa base que aquí el lupitas pudo recuperar y ya sabes, se siente partícipe. Llevaba como dos dias que presentía que iban a reconectar en breve. Y mira… además le tenia de capa caída porque no íbamos a conectar en esta ventana salvo que alguien necesitara algo y tú le has venido de perlas —me aclaró Teo.
—Por eso estabas tan atento a todo, ¿eh, rufián…? —y se sonrió de una manera que contagiaba a sonreír también.

Súbitamente Ismael miró por la ventana y comenzó a enumerar.
—Nubes, cotiledones, compresor helicoidal, bobina 6 —mientras hacía como dibujos en la ventana humedecida ya por un aire fresco de tormenta.
—Creo que te está diciendo que te des prisa si quieres ver algo. La tormenta se avecina y hay que guardar bien los paneles y aislar todo el equipo en la jaula de Faraday —dijo algo apurado Teo.
—Teo, tranquilo, que la fragua puede y va a esperar. Te ayudo a ir recogiendo. Lo que va davant va davant i a mes a mes es lo primer —de hecho a mí mismo también se me habían torcido los planes pues la alta humedad de la tormenta iba a relentizar la aleación: sabia que necesitaba una humedad relativa algo menor. En el fondo casi lo prefería pues podría resolver esas dudas que aún tenia y que seguro que con el espectáculo de la tormenta terminarían de fraguar, como la aleación.

De camino a casa y con las primeras gotas de lluvia recordé las palabras de Teo y al jovencísimo ismael el día que inauguramos la biblionecta.

Por todo esto es por lo que ha merecido el esfuerzo titánico que se hizo para manter todo lo demás. Aunque sea en el más vetusto dispositivo. Con la energía más nímia. La información necesaria permanecerá un necesario tiempo más. Hoy tras aquel fin y al fin… reconectamos.

Y años después, en la mesa cerca de la ventana, una cuidadosa publicación abierta, desgajada y garabateada. “Recubrimientos y estucos impermeables para Algibes. Materiales, métodos de preparación del mortero y consejos prácticos para reparaciones y recuperaciones totales”.

Bicicleta ASCII sobre fondo de paisaje de Estivella

Casdeiro after Gilo94 y Carbonell72

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Carlos Vergara

Espeleólogo, Mineralogista y Técnico de imagen y sonido. "He visto extinguirse a las criaturas más antiguas casi al mismo tiempo que las descubriamos. He sentido el colapso en lo más pequeño, en lo más oscuro, dónde nadie miraba ni mirará."

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